La vida puede llevar a las y los nayaritas lejos de casa, pero nunca lejos de sus raíces.
Porque no importa la distancia ni el lugar donde se encuentren, llevan consigo sus tradiciones, sus recuerdos, su gente y el orgullo de pertenecer a una tierra que lo tiene todo.
Porque ser nayarita es llevar a Nayarit siempre consigo.

