A veces, una palabra, un momento de escucha o simplemente hacerle saber a alguien que no está solo puede marcar una gran diferencia.
Estar atentos a quienes nos rodean también es una forma de cuidar. Si notas que alguien necesita apoyo, acércate con empatía, escucha sin juzgar y acompaña, tu presencia puede ser el primer paso para que alguien pida ayuda.

