Las mamás no siempre aparecen en la premiación.
No están dentro de la cancha, del ring o de la pista.
No reciben medallas ni escuchan su nombre en el sonido local.
Pero están en cada entrenamiento desde muy temprano.
En cada uniforme limpio.
En cada comida antes de competir.
En cada viaje, en cada espera y en cada desvelo.
Son quienes abrazan cuando no salen las cosas.
Quienes animan cuando el cansancio pesa.
Quienes celebran en silencio cada pequeño avance.
Porque detrás de cada atleta, muchas veces hay una mamá sosteniendo sueños con amor, esfuerzo y sacrificio.
El Instituto Nayarita de Cultura Física y Deporte felicita y reconoce a todas las madres en su día, especialmente a aquellas que acompañan el camino deportivo de sus hijas e hijos.
